Con la intensificación de los episodios de sequía, de olas de calor y luego de rehidratación de los suelos, el fenómeno de retracción-hinchazón de las arcillas está tomando una creciente importancia en Francia. Los suelos arcillosos se contraen cuando se secan, y luego se hinchan cuando se rehidratan.
Estos movimientos repetidos pueden provocar desórdenes importantes en los edificios: fisuras, deformaciones, movimientos diferenciales o debilitamiento de los cimientos.
Hoy en día, el mercado de retracción-hinchazón de las arcillas ya no se refiere únicamente a los particulares afectados por fisuras. Representa un desafío importante para todos los profesionales de la construcción, de la geotecnia, de la pericia y de la gestión del patrimonio construido.
En Francia, el mercado RGA es considerable: el 55 % del territorio hexagonal está ahora clasificado en zona de exposición media o alta, frente al 48 % anteriormente. Esto representa aproximadamente 12,1 millones de casas individuales expuestas, es decir, el 61,5 % del parque individual.
El mapa de riesgos por nivel de exposición en Francia permite visualizar la magnitud del fenómeno e identificar las zonas donde la vigilancia de las fisuras relacionadas con el RGA se convierte en una prioridad. (ver imagen a continuación)
A esto se suma un aumento importante en el número y el costo de los siniestros relacionados con la sequía. La carga anual promedio del régimen Cat Nat relacionada con la sequía ha pasado de aproximadamente 400 millones de euros por año en el período 1989–2015 a cerca de 1 mil millones de euros por año desde 2016. El año 2022 marcó un récord, con aproximadamente 3,5 mil millones de euros en siniestros relacionados con la sequía.
Las proyecciones confirman esta tendencia: los daños relacionados con la retracción-expansión de las arcillas podrían alcanzar 43 mil millones de euros entre 2020 y 2050, de los cuales 17,2 mil millones son directamente atribuibles al cambio climático.
Para los profesionales de la construcción, de la geotecnia y de la pericia, esta evolución abre una oportunidad concreta: acompañar más edificios a lo largo del tiempo gracias a soluciones de monitoreo, medición y análisis.
De la visita puntual a la prestación de seguimiento en el tiempo
Hasta ahora, muchas intervenciones relacionadas con el RGA se basaban en un diagnóstico puntual, una visita de campo o una pericia realizada en un momento preciso. Sin embargo, una fisura no siempre se comprende con una sola observación. Su evolución depende de las estaciones, de los episodios de sequía, de la rehidratación de los suelos, de la naturaleza de la construcción y de su entorno.
Es ahí donde el monitoreo cobra todo su sentido.
Gracias al monitoreo de fisuras en edificios, los profesionales pueden seguir los movimientos en tiempo real y a lo largo del tiempo. Los datos recopilados permiten objetivar los desórdenes, comprender mejor el comportamiento del edificio y reforzar las conclusiones de una pericia o de un estudio técnico.
Para un despacho de estudios, un experto en construcción, una empresa de obras o una entidad pública, proponer una prestación de seguimiento de fisuras permite así pasar de una lógica puntual a una lógica de acompañamiento continuo.
El profesional puede así :
- seguir la apertura de una fisura después de un episodio de sequía ;
- controlar la evolución de un edificio fisurado en el tiempo ;
- medir la eficacia de trabajos de reparación ;
- producir informes regulares para sus clientes ;
- aportan datos objetivos en el marco de una pericia o de una misión técnica ;
- priorizar las intervenciones sobre un parque de edificios expuestos.
Los sensores conectados al servicio del monitoreo RGA
Frente al aumento de siniestros relacionados con la retracción-expansión de las arcillas, FEELBAT acompaña a los profesionales con soluciones de monitoreo de edificio fisurado simples de desplegar, explotables a distancia y adaptadas al seguimiento en el tiempo.
Este enfoque permite a los despachos de estudios, expertos en edificios, empresas de trabajos y entidades públicas estructurar una verdadera oferta de vigilancia de fisuras. En lugar de limitarse a una intervención puntual, pueden ofrecer a sus clientes un servicio de seguimiento de fisuras durante varias semanas, varios meses o varias temporadas.
Los fissurometros conectados, como el DELTA L+ o el DELTA L+ Mini, permiten medir la apertura o el cierre de una fisura en el tiempo. Instalados directamente en el edificio, recopilan datos precisos, con fecha y hora, y accesibles desde la aplicación FEELBAT.
RGA: Nuestras soluciones
En el marco de una misión geotécnica RGA, los sensores de fisuras constituyen el primer ladrillo de vigilancia. Permiten medir directamente el impacto del fenómeno en el edificio y seguir la evolución de los desórdenes en el tiempo.
Para un análisis más completo, también se pueden añadir sensores de humedad del suelo. Permiten estudiar más finamente la relación entre variación hídrica, suelo arcilloso, sequía, rehidratación y movimientos de la construcción.
El monitoreo no reemplaza la experiencia profesional: la refuerza. Aporta datos objetivos, facilita la toma de decisiones y permite a los profesionales ofrecer una propuesta de vigilancia recurrente, diferenciadora y de alto valor agregado.
Ganador de Francia 2030, FEELBAT diseña las soluciones de monitoreo del mañana para anticipar mejor los movimientos de los edificios relacionados con la contracción-expansión de las arcillas.
Este proyecto fue financiado por el Estado en el marco de Francia Relance, ahora integrado en Francia 2030, y operado por la ADEME.
En Resumen
Frente al aumento de episodios de sequía, el seguimiento de las fisuras relacionadas con la retracción-expansión de las arcillas permite comprender mejor la evolución de los desórdenes y anticipar los riesgos sobre la construcción.
El monitoreo aporta datos objetivos en el tiempo, útiles para los profesionales para analizar los movimientos, adaptar sus recomendaciones y acompañar las decisiones técnicas.